Cáncer de Mama: El rol del apoyo psicológico para afrontar un diagnóstico

cáncer de mama

El apoyo psicológico es clave para afrontar un diagnóstico de cáncer de mama, por ello y a propósito del “mes rosa” conversamos con la psicóloga Francisca Valladares del Centro de Psicología Aplicada de la Universidad de Talca.

Un diagnóstico de cáncer de mama suele ser una situación compleja de afrontar tanto para el paciente como para su núcleo familiar cercano, por ello, el acompañamiento psicológico se convierte en una herramienta clave. 

Francisca Valladares, psicóloga clínica del Centro de Psicología Aplicada (CEPA) de la Universidad de Talca, explica que lo ideal sería que los pacientes diagnosticados contarán con apoyo psicoterapéutico, no obstante, muchas veces por tiempo, desinformación o recursos esto no se materializa. Pese a ello, es necesario la promoción de un espacio para la expresión emocional.

“Es necesario que la persona que recibe el diagnóstico y su grupo familiar puedan promover un espacio de expresión emocional seguro. Trabajar en el reconocimiento emocional y su expresión es vital”, explica. 

Y agrega que, también es importante la aceptación y validación de  pensamientos y emociones que generan disconfort. “Es esperable que se generen y lo importante no es que no existan, sino que poder expresarlos de manera adaptativa”, señala.

– ¿Cuándo urge buscar ayuda psicológica y cómo esto puede ayudar en el bienestar de la persona diagnosticada?

Un diagnóstico de enfermedad grave, ya sea cáncer de mamas u otro, impacta profundamente en el bienestar emocional de las personas, debido a todos los cambios que implica en distintas esferas de la vida de una persona.

En consideración de ello, considero pertinente promover la visión de la psicoterapia como una herramienta preventiva, ya que estos diagnósticos en varias ocasiones pueden conllevar a sintomatología depresiva, y esta sintomatología a su puede dificultar la adaptación de la persona al tratamiento, e incluso obstaculizarlo, por ende no recomendaría que se espere a evidenciar un impacto emocional significativo para poder recibir un acompañamiento psicoterapéutico.


–  En el caso de una mastectomía, ¿qué puede enfrentar una mujer psicológicamente y cómo abordarlo?

Una mastectomía genera impacto no solo asociado a la inmediata intervención quirúrgica, sino que también debido a los cambios fisiológicos y hormonales que se generan. En este sentido, se ha observado que aquellas mujeres que deben someterse a estos procedimientos presentan tensión, preocupación, irritabilidad, sintomatología depresiva, entre otros, así como también se afecta su autoimagen, sintiéndose menos atractivas físicamente, menos femeninas, insatisfechas con su cuerpo, e incómodas al mirarse a un espejo. 

En consecuencia a ello, como se refiere anteriormente, la prevención, es decir, la preparación y empoderamiento para informarse respecto a lo que ocurrirá y adquirir herramientas para su afrontamiento, son vitales.

Es relevante no solo que las mujeres que reciben un diagnóstico de cáncer de mama y posterior mastectomía reciban un apoyo individual, sino que también como sociedad debemos replantearnos los estereotipos que promovemos, debido a que nuestras conductas sociales afectan la salud mental individual, y la remoción de un pecho impactaría directamente en la imagen social que se promueve de femineidad.

– Ahora, en el plano familiar , ¿cómo afrontar el diagnóstico y cómo hacer un acompañamiento ideal en este proceso?

Un diagnóstico de esta magnitud no solo afecta al paciente, sino que al grupo familiar. Es por esto que es importante que quienes pasan a ocupar un rol de cuidador, apliquen ciertos criterios; primero, poner atención a sus propias emociones, ya que la expresión emocional nos ayudará a disminuir la sensación de malestar. En segundo lugar, aprender a pedir ayuda, ya que el rol de un cuidador no solo implica desgaste emocional, sino que también físico. En tercer lugar, tener estrategias de autocuidado, ya que si el cuidador no está bien, difícilmente podrá otorgar el apoyo que la persona que recibe el diagnóstico pudiese requerir.

Finalmente recordar que los cuidadores también pueden ameritar contar con un proceso terapéutico individual.

-¿Cómo se puede abordar el tema con los niños y niñas?. Por ejemplo, el ver a su madre o familiar en un estado físico diferente o el cambio de rutina con la incorporación de citas médicas, hospitales, etc. 

En primer lugar, siempre se debe considerar la edad del niño, niña o adolescente, de manera de adecuar el lenguaje. Luego, algunas recomendaciones especializadas que se realizan son informar el tipo de cáncer y el lugar donde se encuentra, cuál será el tratamiento, y cuál es el impacto que tendrá esta situación en sus vidas. Es importante dar espacio a sus preocupaciones, y para poder afrontarlo de mejor manera, los adultos deben estar tranquilos.

También, es pertinente monitorear regularmente como se encuentran durante los procesos, favoreciendo un espacio de confianza y contención para su propia expresión emocional. 

En caso de que la edad lo amerite y quizás los adultos no encuentren las palabras adecuadas, la biblioterapia siempre es un recurso útil. Existen libros, como por ejemplo “a la quimio con mi simio”, donde de manera lúdica se puede entregar información respecto al cáncer y su tratamiento.

Finalmente, recordar que es importante no ocultarles la información, muchas veces se subestima la atención de los niños y se habla como si no estuviesen presentes, no obstante, captan la información y completan aquellos vacíos con aquello que les parezca más adecuado, y por tanto pueden surgir sentimientos de culpa, miedo e indefensión. En cambio, si conversamos con ellos, si bien es probable que también existan emociones que les sean desagradables, nuestra labor como adultos es poder recepcionar y contener sus sentimientos.

Acompañamiento psicológico y sistema de salud

Considerando la relevancia del acompañamiento psicológico en un diagnóstico de cáncer de mama surgen cuestionamientos sobre el abordaje en el sistema de salud. 

“El problema con la salud mental, y no solo en el ámbito público, es que no se le otorga la relevancia que debiese tener, aunque los profesionales intentemos promover su visibilización. Debido a aquello, muchas veces el acompañamiento emocional es considerado un aspecto “electivo”, otorgando la decisión de iniciar un proceso o no al usuario, quién muchas veces no tiene la información necesaria para tomar una decisión informada. Esto no significa que se deba obligar a las personas a ir a psicoterapia, pero si, los profesionales debiésemos informar sobre los riesgos emocionales de ciertos eventos o diagnósticos, y los beneficios de una intervención oportuna”, detalla Valladares.

Tal escenario no solo aplica en el cáncer de mama, sino que también en los diagnósticos de otras enfermedades. “El ideal sería cambiar el paradigma hacia la promoción de la salud mental desde una mirada preventiva”, cierra.

Fuente: Red Maule